Imagina que contratas a alguien muy listo, que ha leído de todo, pero que acaba de llegar y no sabe nada de ti: ni a qué te dedicas, ni quién es tu jefe, ni cómo te gusta que se hagan las cosas. Le dices «escríbeme un correo» y se va. Lo que te traiga será correcto, educado… y probablemente no servirá. No porque sea torpe, sino porque no le has contado nada.

Eso es exactamente lo que pasa con la IA. Casi ningún resultado decepcionante es culpa de ChatGPT, Gemini o Claude: es culpa de una petición (lo que se llama «prompt») escrita como si la IA supiera cosas que nunca le has contado. La buena noticia es que arreglarlo es una costumbre, no un talento. En esta guía vas a aprender cómo hacer un prompt con la fórmula de cuatro piezas que funciona en cualquier IA, cinco técnicas que mejoran cualquier petición y cómo corregir una respuesta que no te convence sin empezar de cero.

En resumen

  • Casi todos los malos resultados vienen de peticiones vagas, no de la IA.
  • Una buena petición tiene cuatro piezas: tu situación, lo que quieres, cómo lo quieres y lo que debe evitar.
  • Si no sabes qué contarle, termina con «antes de responder, hazme las preguntas que necesites».
  • No hace falta acertar a la primera: corrige con un segundo mensaje concreto.

La fórmula: cuatro piezas, en este orden

PiezaQué le dicesEjemploQué pasa si falta
Tu situaciónQuién eres o qué está pasando«Soy jefe de obra en una empresa de reformas.»Elige un tono al azar
Lo que quieresLa tarea concreta«Escribe un correo disculpándote por un retraso de 3 días en un presupuesto.»Interpreta lo que le parece
Cómo lo quieresLongitud, tono, tipo de texto«Máximo 100 palabras, tono profesional y cercano.»Te devuelve tres veces más texto del que necesitas
Lo que debe evitarLo que no quieres que haga«No prometas todavía una fecha nueva.»Se compromete a cosas en tu nombre

Compara los dos. Vago: «Escríbeme un correo de disculpa». Completo: «Soy jefe de obra en una empresa de reformas. Escribe un correo disculpándote con un cliente por un retraso de 3 días en el presupuesto. Máximo 100 palabras, tono profesional y cercano. No prometas todavía una fecha nueva». El segundo se puede enviar casi sin tocarlo. El primero casi nunca.

Guarda esta plantilla en las notas del móvil y rellénala cada vez:

«Soy [tu situación]. Necesito [la tarea concreta]. Formato: [longitud, tono, tipo de texto]. No incluyas [lo que quieres evitar].»

El atajo cuando no sabes qué contarle

A veces no sabes qué información necesita la IA. Para eso hay un atajo que funciona casi siempre: termina tu petición con «antes de responder, hazme las preguntas que necesites para darme la mejor respuesta posible».

La IA te preguntará lo que le falta: a quién va dirigido, qué tono, qué presupuesto tienes, qué has probado ya. Respondes en dos líneas y la respuesta final es muchísimo mejor. Es como dejar que el empleado nuevo te haga preguntas antes de ponerse a trabajar.

Cinco técnicas que mejoran cualquier petición

1. Dale un papel

Empezar con «actúa como…» orienta el tono y el nivel de detalle. No es magia: le estás diciendo desde qué punto de vista tiene que responder.

«Actúa como un [profesor de primaria]. Explícame qué es [la inflación] para que se lo pueda contar a mi hijo de [9] años, con un ejemplo de la compra del súper.»

2. Enséñale un ejemplo

Si tienes un texto que te gusta, pégalo y pide «algo con este mismo estilo». Un ejemplo vale más que tres líneas describiendo el tono. Las guías de las propias empresas que fabrican estas IA coinciden: es de lo que más mejora el resultado.

3. Pide primero un esquema

Para textos largos o tareas con varios pasos: «Antes de escribir nada, dame un esquema de 5 puntos». Corriges el esquema, que es rápido, y luego le pides que lo desarrolle. Así controlas lo que se dice en lugar de reescribir un texto que no va donde querías.

4. Divide lo grande

«Organízame la mudanza» es demasiado. «Hazme una lista de tareas para las 4 semanas antes de una mudanza» y, en otro mensaje, «ahora un presupuesto orientativo de esas tareas» funciona mucho mejor.

5. Pide varias versiones

«Dame tres versiones: una formal, una cercana y una muy breve.» Elegir entre opciones es mucho más fácil que explicar qué falla en una sola.

Un ejemplo completo: reclamar a la aerolínea

A Raquel le cancelaron un vuelo de Madrid a Tenerife con cuatro horas de aviso y tuvo que coger otro al día siguiente. Quiere reclamar.

Primer intento (vago): «Escríbeme una reclamación a la aerolínea.» La IA le devuelve una carta genérica, sin datos, que podría ser de cualquier persona por cualquier motivo.

Segundo intento (con la fórmula y el atajo):

«Me cancelaron un vuelo [Madrid-Tenerife] el [fecha] con [4 horas] de aviso y me recolocaron al día siguiente. Pagué [una noche de hotel y dos comidas]. Quiero escribir una reclamación a la aerolínea pidiendo lo que me corresponda según los derechos de los pasajeros en la Unión Europea. Tono firme y educado, máximo una página. No te inventes importes de compensación: si no estás seguro, dime dónde comprobarlo. Antes de escribirla, hazme las preguntas que necesites.»

Lo que hace la IA: le pregunta la distancia del vuelo, si le ofrecieron alternativas y si guardó los tickets. Con eso escribe una reclamación que cita su caso concreto, enumera los gastos y le recomienda comprobar los importes en la web oficial de la Unión Europea sobre derechos de los pasajeros y en la de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

Lo que revisa Raquel: comprueba en la web oficial qué compensación le corresponde por la distancia de su vuelo, adjunta los tickets y la envía. Fíjate en la frase «no te inventes importes»: es lo que evita que la IA ponga una cifra que suena bien pero no es la tuya.

Guarda los prompts que te funcionen. Cuando uno te dé un buen resultado, cópialo en una nota con [corchetes] en lo que cambia cada vez. En pocas semanas tendrás tus propias plantillas para reclamaciones, correos o resúmenes. Tienes ejemplos para empezar en la página de prompts para copiar.

Antes y después: tres peticiones del día a día

Menú semanal. Vago: «Hazme un menú para la semana». Completo:

«Somos [dos adultos y un niño de 6 años]; uno de nosotros [no come cerdo]. Hazme un menú de cenas de lunes a viernes, platos de menos de 30 minutos, y al final la lista de la compra agrupada por secciones del súper.»

Resumir un documento. Vago: «Resúmeme esto». Completo: «Te adjunto el contrato de alquiler. Resume en 5 puntos lo que me obliga a mí como inquilino y señala cualquier cláusula sobre la fianza o la salida anticipada, indicando en qué página está». Más trucos en cómo resumir un PDF largo con IA.

Un mensaje delicado. Vago: «Escribe un mensaje al casero». Completo: «Escribe un WhatsApp corto y educado a mi casero para decirle que la caldera lleva dos días sin funcionar y pedirle que mande a alguien esta semana. Tono amable pero firme, sin amenazas». Para el trabajo, tienes la guía de cómo escribir emails de trabajo con IA.

Cómo corregir una respuesta sin empezar de cero

La conversación ya tiene todo el contexto; no lo tires. Dile exactamente qué cambiar. Estas frases resuelven la mayoría de casos:

  • «Más corto, máximo 3 frases.»
  • «Mismo contenido, pero con un tono más cercano.»
  • «Quita la introducción y ve directo al grano.»
  • «Conviértelo en una tabla con estas columnas: …»
  • «Esto no es correcto: [dato]. Corrígelo y revisa el resto.»
  • «¿Qué información te falta para hacerlo mejor? Pregúntamela.»
Captura de ChatGPT con un mensaje de WhatsApp largo y su versión corregida tras pedir más corto y más cercano
Un mensaje de WhatsApp antes y después de pedir «más corto y más cercano».

En la captura se ve el efecto de una corrección de cinco palabras: el primer mensaje era largo y lleno de exclamaciones, y tras «más corto y más cercano» queda en tres líneas. No hizo falta volver a explicar nada, porque la IA recuerda lo que se ha hablado en la conversación.

Los tres fallos que más se repiten

  • No decir el formato y luego corregir «así no» varias veces, cuando bastaba con decirlo al principio.
  • Dar por hecho que la IA sabe cosas que nunca le has contado: tu profesión, tu relación con quien recibe el texto o para qué lo quieres.
  • Meter muchas peticiones distintas en un solo mensaje. Se le escapa algo. Mejor una tarea clara y, si hace falta, un segundo mensaje.

Lo que una buena petición no arregla

Una petición perfecta mejora mucho el resultado, pero no convierte a la IA en una fuente fiable de datos. Puede seguir inventándose una cifra, una ley o una fecha con total seguridad. Por eso, en todo lo que tenga consecuencias (dinero, salud, trámites, leyes), comprueba en la fuente oficial. Tienes el método en cómo investigar un tema con IA.

Y si quieres saltarte la teoría, tienes decenas de prompts listos para copiar ya escritos con esta fórmula.

Cinco frases comodín para guardar en el móvil

Además de la plantilla de cuatro piezas, estas frases funcionan casi en cualquier situación. Añádelas al final de tu petición cuando las necesites:

FrasePara qué sirve
«Antes de responder, hazme las preguntas que necesites.»Cuando no sabes qué contexto darle
«Si no estás seguro de algo, dímelo en lugar de inventarlo.»Cuando hay datos, cifras o fechas de por medio
«Explícamelo como si no supiera nada del tema.»Cuando la respuesta tiene palabras que no entiendes
«Dame tres opciones distintas y dime cuál elegirías tú y por qué.»Cuando tienes que decidir algo
«Dime qué podría salir mal con esto.»Antes de enviar, firmar o lanzar algo

La que más se infravalora es la segunda. Las IA tienden a contestar siempre algo, aunque no lo sepan. Decirles que está bien no saber cambia mucho cuántas veces se inventan las cosas.

«Quiero [lo que necesitas]. Antes de responder, hazme las preguntas que necesites. Si no estás seguro de algún dato, dímelo en lugar de inventarlo. Al final, dime qué podría salir mal.»

Ese prompt de tres frases, pegado al final de casi cualquier petición importante, ya mejora la mayoría de respuestas.

Fuentes y enlaces útiles

OpenAI, Google y Anthropic publican sus propias guías para escribir peticiones y coinciden en lo esencial: instrucciones claras, contexto suficiente, ejemplos de lo que esperas y dividir las tareas complejas. Están en inglés y pensadas para programadores, pero los principios son los mismos de este artículo:

Información revisada en octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Hay que escribir la petición perfecta a la primera?

No. Es una conversación, no un examen: si el primer resultado no encaja, corrige con un segundo mensaje diciendo exactamente qué cambiar.

¿Funciona igual en ChatGPT, Claude y Gemini?

Sí. La fórmula no depende de la herramienta, sino de cómo se construye una petición clara. Funciona igual en todas.

¿Cuánto texto es demasiado?

No hay un límite fijo. Si tu petición ocupa varios párrafos con muchas ideas mezcladas, es señal de que conviene dividirla en varios mensajes dentro de la misma conversación.

¿Tengo que escribir en inglés?

No. ChatGPT, Gemini y Claude entienden y responden muy bien en español. Escribe en el idioma en que quieres la respuesta; si la necesitas en otro, díselo en el formato.

¿Sirve «por favor» y «gracias»?

No cambian mucho el resultado, pero tampoco molestan. Lo que de verdad marca la diferencia es el contexto: si dudas entre ser amable o ser concreto, sé concreto.

¿Qué es un prompt?

Un prompt es la petición o instrucción que le escribes (o le dices) a una IA como ChatGPT, Gemini o Claude. Puede ser una pregunta corta o un encargo con contexto, ejemplos y formato. Cuanto mejor explicas lo que necesitas, mejor es la respuesta.

Coge ahora mismo la última petición que le hiciste a una IA y que no te convenció. Reescríbela con las cuatro piezas y añade «hazme las preguntas que necesites». Verás la diferencia en la primera respuesta.